¿Qué tendrá octubre, que es un mes esotérico en tantas culturas? Halloween, Diwali, Tsechu, la Virgen del Rosario y la del Pilar, Oktoberfest (bueno, esta más que esotérica, es cervezotérica). Hasta los padres de Harry Potter mueren en octubre; e incluso Cristóbal Colón llegó a América en octubre, como presagio de la muerte de las culturas indígenas a manos del hombre blanco. Recomiendo encarecidamente la leyenda de Bécquer "El monte de las ánimas", sobre todo si la lees la noche del 31 en Soria y cerca del cementerio, en un lugar con vistas al susodicho monte.
Leyenda: El monte de las ánimas
Supongo que es el mes del cambio, del inicio del otoño y por eso es la entrada de la muerte al ciclo de la vida anual. Las hojas caen, el cielo se oscurece, el viento es frío, y las depresiones comienzan a aflorar.
Es el mes de los colores, más que el verano o la primavera, pero para mí, es un mes en blanco y negro. Por ejemplo, en octubre me aceptaron para el programa público de FIV, pero también le diagnosticaron a mi padre el cáncer. En octubre me concedieron la acreditación para ascender en la escala de profesores, y es el mes en que mi media mandarina habitualmente se queda en paro.
Buena parte de mi familia cumple años en octubre (abuelo, tío y dos primos), así como mi "ex" (el único que puede tener esa consideración, después de tres años on-and-off), pero yo me quedé a las puertas, sola en septiembre.
En fin, feliz noche de difuntos.
Para mi el mes de octubre nunca fue la antesala de Halloween, ni siquiera de la festividad de santos y difuntos. En mi casa, los muertos, cuanto más lejos, mejor. Cuando el señor que cobrara el seguro de defunción llamaba al timbre de casa, quien abría la puerta clamaba: “¡Mamá! Que está aquí el de los muertos” y esa frase era pronunciada con un atisbo de temor, como si el pobre cobrador fuera partícipe en el tránsito. Todo lo que le rodeaba contenía un cierto regusto amargo, pero es que mi madre nos hizo prometer, en tiempos en los que la cremación sólo se veía en películas, que jamás de los jamases sería enterrada. Recordar como asaeteaba a preguntas cada dos meses al cobrador para saber si el servicio estaba incluido, aún me hace sentir vergüenza.
ResponderEliminarPor otra parte, octubre es un mes precioso por la diversidad de colores, por la temperatura apacible, por las lluvias contenidas. Nada más agradable que despertar temprano un mañana de otoño y necesitar una manga larga, liviana pero larga. ¡Y las tardes! Esa variedad de rosas, verdes y azules que proporciona una tarde de otoño temprano... Sin embargo lo que más me gusta del mes de octubre es ese olor a curso nuevo, a lápices y cuadernos sin estrenar, a libros deseando ser abiertos...
Catalina M.