miércoles, 26 de octubre de 2011

Ya se va octubre

¿Qué tendrá octubre, que es un mes esotérico en tantas culturas? Halloween, Diwali, Tsechu, la Virgen del Rosario y la del Pilar, Oktoberfest (bueno, esta más que esotérica, es cervezotérica). Hasta los padres de Harry Potter mueren en octubre; e incluso Cristóbal Colón llegó a América en octubre, como presagio de la muerte de las culturas indígenas a manos del hombre blanco. Recomiendo encarecidamente la leyenda de Bécquer "El monte de las ánimas", sobre todo si la lees la noche del 31 en Soria y cerca del cementerio, en un lugar con vistas al susodicho monte.

Leyenda: El monte de las ánimas


Supongo que es el mes del cambio, del inicio del otoño y por eso es la entrada de la muerte al ciclo de la vida anual. Las hojas caen, el cielo se oscurece, el viento es frío, y las depresiones comienzan a aflorar.

Es el mes de los colores, más que el verano o la primavera, pero para mí, es un mes en blanco y negro. Por ejemplo, en octubre me aceptaron para el programa público de FIV, pero también le diagnosticaron a mi padre el cáncer. En octubre me concedieron la acreditación para ascender en la escala de profesores, y es el mes en que mi media mandarina habitualmente se queda en paro.
Buena parte de mi familia cumple años en octubre (abuelo, tío y dos primos), así como mi "ex" (el único que puede tener esa consideración, después de tres años on-and-off), pero yo me quedé a las puertas, sola en septiembre.

En fin, feliz noche de difuntos.

jueves, 20 de octubre de 2011

Missing England

Hola, mundo!
no sé por qué, pero esta mañana me he levantado echando de menos Bristol, o, mejor dicho, mi año de Erasmus allí.
Carroll Court: Home away from home
Una canción en la radio de aquella época me ha constreñido el pecho, llenándolo de sensaciones que había mucho que no recordaba. Serán los años (los que tenía entonces, 21, qué tiempos), vivir en Campus teniendo todo el tiempo para mis estudios y mis relaciones sociales, conocer a gente estupenda (y otra no tanto, que de todo hay en la viña del señor), no tener otras obligaciones que la carrera y una estupenda biblioteca 24h a la vuelta de la esquina para cumplirlas junto con un habitación para mí sola en la que yo ponía mis horarios y ritmos, las fiestas (que de todo hubo) y los bailes en la disco del campus, la libertad de ser guiri...
Envidio a mis alumnos de intercambio, y les conmino con insistencia a que disfruten de la experiencia, que es algo que sólo se vive una vez (excepto mi primo, que lleva casi 10 años de Erasmus, ya lo ha convertido en un estilo de vida).
Me hago vieja, o me puede la responsabilidad, yo qué sé...

viernes, 14 de octubre de 2011

sobre el ser del funcionario

Hola, mundo!
acabo de leer un perfil de un bloguero llamado Miquel Rodríguez, en el que jura "que nunca será funcionario".
Afortunado él, que se puede permitir semejante afirmación. Yo, visto que compañeros míos por el mismo trabajo o menos cobran bastante más y tienen más derechos sólo por ser funcionarios (algunos, porque tuvieron suerte y les funcionarizaron cuando la LOU se cernía sobre sus cabezas cual buitre en el Cañon del Río Lobos; los más, porque llevan años y mucho esfuerzo y dedicación puestos en ello), juro que ser funcionario es lo mejor que hay en mi profesión, al menos. Te deja la libertad de dedicar tu tiempo a la enseñanza, la gestión y la investigación sin presiones, de elegir si quieres sanidad pública o privada.

Buitres en el Cañón del Río Lobos
Además, si no lo eres, ¿qué opciones hay, una vez que te has sacado la tesis doctoral (que en ningún otro campo sirve para nada excepto coger polvo o sujetar un armario con una pata rota) y llevas 10 años en la Universidad? Las empresas no quieren profesores, a pesar de nuestra responsabilidad a la hora de formar a sus futuros y/o actuales empleados y directivos, y la Universidad privada tiene su propia cantera de personal, que riéte tú de La Masía.
Juro, por mi parte, que algún día pasaré a mejor vida, y me haré funcionaria. Aunque sea el día antes de jubilarme.

lunes, 10 de octubre de 2011

De leyes y otras cosas: El porqué del título de este blog

Mi primera lectora (forzada, pobre) me ha preguntado que porqué este título para un blog. La respuesta que le dí es que se me ocurrió en la ducha. Bien, hasta ahí, cierto, pero evidentemente hay un proceso previo que desemboca en este resultado.
Vayamos por partes, como decía Jack El Destripador.
En primer lugar, puesto que la idea era ventilar mis idas de olla (de ahí la olla exprés que representa mi perfil), en realidad lo que pretendo es dar publicidad a mis miserias, la compañía ya la pondrán los comentarios (por cierto, gracias a mi primer comentarista, una comadre digital). En este sentido, intento aplicar la Ley de Conectividad de Metcalfe a un refrán inglés: "Misery loves company". A ver si así incremento mi ciberpresencia y aumenta mi nivel de posicionamiento.
Por otra parte, dada la incontestabilidad científica de la Ley de Murphy, mi mentalidad de investigadora digital se ha planteado el reto de comprobar si la Ley de Conservación de la Miseria también es sostenible con un nivel de significatividad aceptable.
"La miseria no se crea ni se destruye, sólo se transforma"


Corolarios:
1. Nada es tan fácil como le parece.
2. Todo lleva más tiempo del que usted piensa.
3. Si existe la posibilidad de que varias cosas vayan mal, la que cause más daños será la única que vaya mal y sucederá en el peor momento.
4. Si usted intuye que hay cuatro posibilidades de que una gestión vaya mal y las evita, al momento aparecerá espontáneamente una quinta posibilidad.
5. Cuando las cosas se dejan a su libre albedrío, suelen ir de mal en peor.
6. En cuanto se ponga usted a hacer algo, se dará cuenta de que hay otra cosa que debió haber hecho antes.
7. Cualquier solución entraña nuevos problemas.
8. Es inútil hacer cualquier cosa a prueba de tontos, porque los tontos son muy ingeniosos.
9. La naturaleza siempre está de parte de la imperfección oculta.
10. Cuanto más intente que las cosas sean perfectas, más se dará cuenta de que está perdiendo su tiempo.
11. Lo que se gana por un lado, se pierde por el otro.
12. Si algo se corta a la medida justa, será más pequeño que lo que se necesita.

Vale.

viernes, 7 de octubre de 2011

Hello world!

¡Hola, mundo! Con este blog se resuelve una de mis incoherencias estructurales, esto es, el trabajar en el desarrollo de la economía digital  y no tener presencia web más allá de Facebook. Por no tener, no tengo ni smartphone, ni tablet, ni iPod... vamos, que soy una nerd descafeinada con muchas ínfulas (y poco dinero).
En fin, que debo calmar a mi informático interior disfrazado de economista, y para ello estamos aquí.
Por si alguien no se había enterado, se ha muerto Bill Gates, digo Steve Jobs (el subconsciente, qué traicionero es), y para homenajearlo recomiendo ver una película en la que retratan sus inicios como empresario: "Piratas de Silicon Valley". Una gran interpretación a cargo de Noah Wyle (sí, el de Urgencias) que el propio Jobs reconoció, hasta el punto de que en una de sus apariciones públicas salió el actor en lugar del prota y la gente no se dio ni cuenta: Noah Wyle haciendo de Steve Jobs
¡Paz y prosperidad!